01/2019

El acuerdo de París son sólo letras en papel

Entrevista a Matthias Miersch (MM) sobre la idoneidad del SPD para unir la protección del clima y el cambio estructural. Las preguntas fueron hechas por Claudia Detsch (CD), quien encabeza el departamento editorial de la revista Internationale Politik und Gesellschaft (IPG).

CD: El SPD está en una grave crisis. Muchas personas en el país no tienen claro qué representa el partido, a qué se dirige. Tú formas parte del ala izquierda del partido. En tu opinión, ¿qué papel juega la política industrial ecológica en la orientación programática y la renovación del SPD?

MM: Tenemos que nombrar tres campos de acción centrales y desarrollar nuestro perfil allí con claridad. El primero es el tema de la paz internacional. El segundo es un estado fuerte, capaz de actuar. Y el tercer tema es en realidad el reconocimiento de nuestras fronteras planetarias, la reconciliación de nuestro estilo de vida con los recursos limitados. Allí la política industrial ecológica juega un papel muy esencial. A diferencia de los otros partidos, podemos resumir los tres pilares del desarrollo sostenible: la razón ecológica, la visión del futuro económico, pero también la justicia social.

CD: Los Verdes están volando alto. ¿Tendrá esto más que ver con la polarización social actual o con el hecho de que las personas son tan claramente conscientes de la importancia de la protección del clima después de este verano de calor extremo?

MM: Por supuesto, los Verdes actualmente ofrecen una gama de proyecciones para muchos objetivos. Y cuando uno observa los países, esto en muchos lugares se refiere -entre comillas-, al aire caliente que en partes se desperdicia, observando los actos reales, por ejemplo, de las coaliciones de Jamaica. Pero lo que sí es cierto: el SPD no ha aclarado ciertas cosas. Por ejemplo, en política energética parecemos desgarrados cuando hablamos del “feroz ataque” contra el carbón y, por otro lado, destacamos la Ley de Protección Climática como nuestro éxito en el acuerdo de coalición. Incluso en relación con las compañías automotrices, no mostramos una actitud inequívoca y clara en esta gran coalición. Es necesario aclarar estos puntos. Lo mismo espero del proceso de renovación del partido. Por otro lado, el campo de debates del SPD ha demostrado muy claramente que los miembros quieren poner exactamente estos temas en la parte superior de la agenda.

CD: En el debate público y también dentro del SPD siempre parece haber un contraste entre los puestos de trabajo y la protección del medio ambiente, la prosperidad y el rescate climático. ¿Cómo puede la democracia social ofrecer compromisos viables aquí?

MM: En mi opinión, es precisamente nuestro programa el que nos hace más adecuados para reconciliar realmente los diferentes intereses. Una cosa es segura: incluso la democracia social no puede cambiar las fronteras ecológicas. Por eso digo: tenemos que aceptar que el poder de nuestra naturaleza, de nuestros recursos, es simplemente limitado. Tema de protección del clima: por ejemplo, el objetivo 2030 es obligatorio para Alemania en virtud del derecho internacional. Y tenemos que mantener eso en las diferentes áreas, así en la política energética. Pero es al menos tan importante para la democracia social equipar a las regiones de carbón afectadas con una clara perspectiva de futuro que sea resistente. En otras palabras, el desarrollo estructural y la protección del clima deben ir de la mano. En la industria automotriz, esto significa pensar en el futuro de la industria, invertir en nuevas tecnologías de propulsión y, por lo tanto, proteger los empleos del futuro.

CD: La renuncia a la producción de carbón y la generación de energía a base de carbón es un tema difícil para el SPD. ¿Crees que la comisión de carbón va por buen camino?

MM: Stephan Weil y yo hicimos cumplir esta comisión en las negociaciones de la coalición. En ese momento estábamos sentados en Willy-Brandt-Haus, a la izquierda en la Wilhelmstraße estaba la IG BCE y a la derecha en Stresemannstraße estaba Greenpeace. Nos quedó claro: no debemos repetir el error cometido durante la extensión del plazo. Necesitamos un consenso sostenible entre los diferentes grupos sociales, que luego también podrá mantenerse durante décadas en la política energética a pesar de la renuncia al carbón. Es por eso que todos tenemos que unir a todos. En este momento me siento optimista, pensando que todos los que forman parte de la Comisión sepan lo que está en juego. Considero que este camino es realmente el correcto, para que lleguemos a una decisión conjunta, incluso cuando actuamos desde diferentes direcciones. En mi opinión, la socialdemocracia significa también que uno piensa las cosas de manera integral y no sólo en forma aislada.

CD: El cambio de energía ha sido considerado durante mucho tiempo un proyecto ejemplar alemán. Pero la implementación se está estancando y nos estamos alejando cada vez más de nuestros objetivos de política climática. ¿Cómo se puede salvar este gigantesco proyecto climático y económico?

MM: Estoy convencido de que la sensibilidad de la gente sobre el tema ha aumentado también debido al verano y al clima extremoso que hemos experimentado este año. Sin embargo, nos enfrentamos a un problema: siempre podemos hablar de protección del clima a nivel meta. Pero cuando se trata de la implementación concreta, de repente se presentan problemas - palabras clave: iniciativas de los ciudadanos contra la energía eólica y similar. El balance climático alemán "se benefició" sobre todo de la reunificación alemana, de la desaparición de industrias enteras en la antigua RDA. Sin embargo, no alcanzaremos los objetivos climáticos para 2020 de acuerdo con la situación actual. Por eso hemos creado la Comisión para hacer frente al tema de la energía y la renuncia al carbón. Pero además, acordamos una ley de protección del clima y le pusimos fecha: 2019. Ese es un punto clave.

Yo creo que el público y posiblemente algunos diputados aún no lo han entendido bien. En el próximo año queremos determinar legalmente qué es lo que vamos a hacer para cumplir realmente con los objetivos obligatorios en relación con los acuerdos internacionales en 2030 a los cuales Alemania se ha comprometido. Y eso no sólo aplica para la energía. Aunque sobre todo hablamos de política energética, el sector del transporte, el sector de la construcción, el sector agrícola también formarán una parte integral de esta Ley de Protección del Clima. Se trata de demostrar si va en serio o no. A fines de 2019, también tendremos la revisión de todo el acuerdo de coalición. Entonces, en mi opinión, será una cuestión importante si logramos tener una ley de protección del clima efectiva o no. Aquí la coalición puede probar que sí es eficiente.

CD: El SPD ha escrito el diseño del cambio digital en sus banderas. ¿Qué decisiones políticas se necesitan ahora para garantizar que la digitalización conduzca a un orden económico y social justo y sostenible?

MM: Incluso cuando se trata de digitalización, debe tratarse en gran medida del control estatal. Por un lado, esto se refiere a todo lo relacionado con los servicios públicos y la construcción líneas. No puede ser que regiones enteras estén más o menos desconectadas de la digitalización. Pero también se trata de la soberanía de los datos. Necesitamos una mezcla de legislación regulatoria y promoción. Veamos un pequeño ejemplo: la cuestión del calor en los edificios será muy importante. Si lográramos cambiar el manejo del calor de manera completamente diferente en el contexto de la digitalización, entonces tendríamos un tremendo potencial para aumentar su eficiencia. Sin embargo, en otras tecnologías experimentamos que la digitalización también desencadena el llamado efecto rebote, lo que significa que los potenciales de ahorro se contrarrestan con otras medidas. En ese sentido necesitamos una mezcla que considere ambos factores. Esto también tendrá que estar regulado en la Ley de Protección del Clima: un marco de acción regulatorio, es decir, pautas claras, pero también prioridades de financiamiento cuando se trata de investigación y similares.

CD: La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático comenzará en unos pocos días. ¿Qué expectativas tienes?

MM: Vitoreamos al Acuerdo de París. Pero por lo pronto, esas son sólo letras sobre papel blanco. Ahora se trata de acordar realmente de qué manera los estados nacionales cumplirán con sus obligaciones. Hay que aclarar cómo pueden compararse las concesiones. Por supuesto, lo difícil está en los detalles ahora. La pregunta será si los estados realmente actúan más allá de la declaración abstracta de intención. Por eso volvemos al punto inicial aquí: también Alemania debe registrar ahora que, por ejemplo, tenemos un aumento en las emisiones de CO2 en el sector del transporte en lugar de una reducción. ¿Qué podemos concluir de esto? Cada estado tiene que hacer su tarea ahora. En Katowice veremos si los estados nacionales realmente cumplen o no, si es sólo en papel o si realmente se están logrando avances. De eso se tratará.

*Esta entrevista fue publicada originalmente en alemán en la revista Internationale Politik Gesellschaft (IPG).

Matthias Miersch es un político del SPD. Desde 2005 es miembro del Bundestag (parlamento) Alemán y desde 2015 portavoz de la izquierda parlamentaria del grupo parlamentario del SPD. Es vicepresidente del Grupo parlamentario del SPD para el medio ambiente, la energía, la agricultura y el turismo.

Proyecto Regional Transformación Social-Ecológica en América Latina

Yautepec 55, col. Condesa
C. P. 06140, Ciudad de México

+52 (55) 55535302
+ 52 (55) 52541554
e-mail

Síguenos en:

volver arriba